Ruta de Cazorla 1995

      …Tomamos el tren en Alcázar a las 10'15 horas de la mañana no sin antes mantener la primera de las discusiones sobre el itinerario a seguir en el mismo vestíbulo de la estación, ante la asombrada mirada de otros viajeros y con las copias del mapa desplegadas por Regui sobre el cristal de la taquilla…

      …Llegados a mediodía a la estación de Vilches, tomamos un primer refrigerio líquido en el Bar "El Brillante", frente a la estación, con aguas y otros productos isotónicos para hacer frente al primer tramo del recorrido. César nos dio la primera sorpresa sanitaria pues tenía preparados unos comprimidos de un complejo vitamínico llamado Hidropolivit, que nos hizo deglutir sin rechistar antes de dar paso a las primeras pedaladas. A todos menos a... Gabriel cuya desconfianza hacia todo tipo de fármacos le impidió su ingestión…

      …El baño fue exquisito y reconfortante, rodeados de un ambiente agradable, una docena de enormes sauces llorones que tapaban el rigor del sol y refrescaban al verde tapiz de césped en todo el recinto. La comida, una paella precocinada que sirvió para amortiguar las necesidades energéticas inmediatas pero poco más. La siesta, breve y liviana, sin capacidad de regenerar las primeras fatigas…

      …Ya en pleno frenesí de bacalao, bombardeados por decibelios sin descanso y con las miradas dirigidas a los múltiples contorneos de los cuerpos que allí liberan sus energías más profundas, nos acomodamos en un discreto rincón del lugar, salvando el impacto directo de los bafles de sonido, pero con la sorpresa de estar situados sobre el miniescenario rústico y encementado del que se nos pidió abandonarlo para dar paso a la actuación estelar, frenética y arrolladora de dos bailarinas o gogos, que hicieron las delicias de los asistentes en turnos de treinta minutos…

      …El siguiente paso era ponernos de acuerdo para darnos un baño en la naturaleza agreste de estos parajes. Reguillo, claramente en mejoría, nos llamó a detenernos en uno de los remansos que el río produce antes de su encañonamientos de la salida, así que con voz firme nos espetó: -¿ Dónde cojones quereis ir a bañaros?
- Al Charco de la Pringue, -respondió Pedro, como ofreciendo un paraje merecedor de visita…


      …Con casi todo hecho, Gabriel andaba desubicado de los mapas y sin referencias de situación:
- No sé dónde estoy - exclamó cuando le pedimos opinión para seguir la ruta. Regui fue recuperando su tono vital y estimulado por una sesión de diapositivas que proyectó Ramón, el dueño del hotel, se permitió dar consejos afrodisíacos defendiendo los poderes del ajo, amenazó a la fauna canina que guardaba el lugar y volvió a recuperar sus fantasias viajeras, esfumadas de su cerebro como el agua de sus carnes el día de la deshidratación…

      ..Con Reguillo cada vez más entonado y la mentalización de todo el grupo para afrontar una dura etapa, emprendimos la marcha sobre las ocho y veinte de la mañana para llegar a los primeros veinte kilómetros, en Cotorrios, con buen trazado, clima y paisaje. Hicimos una parada de avituallamiento con ingestión de fruta, torta de garbanzos y abundante agua, lo que nos permitió seguir el camino con soltura hasta el comienzo de la subida al Puerto de las Palomas…

      …partimos sobre las ocho y cuarto en dirección a Ubeda por la carretera comarcal 328 que se encontraba en buen estado, estrecha, con poco tráfico y pendiente favorable salvo en ligeros tramos sin renovar o con cuestas arriba. Ubeda en el horizonte se divisaba desde lejos durante bastantes kilómetros y su situación en lo alto de sus lomas hacía presagiar una inminente y dura subida hasta la ciudad. Así fue, pero la sorpresa de disipó cuando la carretera quedó cortada a unos tres kilómetros debido a obras de mejora y pavimentación…

      …A todo ello, el trazado descendente y el magnífico estado de la carretera propiciaban un ritmo trepidante para rematar la salida, de forma que a la una de la tarde ya estábamos en la estación de Linares- Baeza en donde la primera y feliz propuesta de Juan Barrilero fue la de negociar con el empleado del hostal "Las Palmeras", situado frente a la estación, la posibilidad de tomar una ducha reparadora y dejar las ropa de faena para poder esperar el tren de regreso en las mejores y más relajadas condiciones…

      …completar el viaje con la compra de los famosos hojaldres de Guarromán que se ofrecían en la cantina ferroviaria. El tren llegó puntual…

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